Consumir una al día es suficiente para incrementar 19 por ciento el riesgo de contraer esta enfermedad, revela un estudio realizado en Suecia.
Una salchicha al día incrementa 19 por ciento el riesgo de cáncer
de páncreas. Aunque el consumo de carne procesada ya ha sido
vinculado en el pasado al riesgo de cáncer de colon y recto, es la
primera vez que se encuentra una asociación con el cáncer de
páncreas.
El estudio, llevado a cabo en el Instituto Karolinska en Estocolmo,
revisó los resultados de 11 ensayos en los que habían participado
cerca de 7.000 pacientes.
Los resultados -publicados en British Journal of
Cancer , y difundidos por BBC Mundo- mostraron que por
cada 100 gramos de carne procesada en la dieta diaria, el riesgo de
la enfermedad se incrementa 38%.
La evidencia sobre la carne roja, que también ha sido asociada a un
riesgo de cáncer
colorrectal, fue inconclusa en la nueva
investigación. Aunque se encontró un mayor riesgo entre los
hombres, no se observó el mismo resultado en las mujeres.
El estudio mostró que los hombres que comían 120 gramos de carne
roja al día tenían un riesgo 29% mayor de cáncer pancreático que
quienes no comían carne.
Desde que se conoce el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal con
la carne roja y procesada, los expertos recomiendan a los adultos
no consumir más de 70 gramos diarios de estos productos.
Y el nuevo estudio apoya la evidencia sobre el riesgo de consumir
carne.
Aunque el cáncer de páncreas no es uno de los tipos de cáncer más
comunes, es uno
de los más letales porque a menudo se lo detecta
en etapas avanzadas.
A menudo, se describe a la enfermedad como un "asesino silencioso"
porque en sus primeras etapas el tumor no presenta síntomas y en
etapas más avanzadas los síntomas no son específicos y varían de
una persona a otra.
Por eso, afirman los expertos, es importante entender cuáles son
los riesgos de desarrollar el trastorno.
"Se sabe que comer carne incrementa el riesgo de cáncer de colon y
recto, pero hasta ahora no se sabía si existe un vínculo con otros
tipos de cáncer", explicó a la BBC la profesora Susanna Larsson,
quien dirigió el estudio.
"El cáncer pancreático tiene bajas tasas de supervivencia. Así que,
además de diagnosticarlo en etapas tempranas, es importante
entender qué es lo que incrementa el riesgo de esta
enfermedad".
"Si la dieta tiene un impacto en el cáncer pancreático, esto puede
influir en las campañas de salud pública para ayudar
a que se
reduzca el número de casos de esta enfermedad", agrega.
Sin embargo, será necesario llevar a cabo más estudios para
confirmar la asociación porque puede haber otros factores, como la
obesidad, que influyen en este riesgo.
Algunas dudas. Tal como expresa Sara Hiom,
directora de información de Cancer Research Uk -un centro de
investigación sobre cáncer en el Reino Unido-, "todavía no se logra
establecer si la carne es un factor de riesgo definitivo del cáncer
de páncreas".
"Y es necesario realizar investigaciones más amplias para
confirmarlo".
"Pero este análisis sugiere que la carne procesada podría
desempeñar un papel".
"El cáncer pancreático tiene bajas tasas de supervivencia. Así que,
además de diagnosticarlo en etapas tempranas, es importante
entender qué es lo que incrementa el riesgo de esta enfermedad"
El Fondo Mundial para la Investigación de Cáncer (WCRF) recomienda
sobre la necesidad de regular el consumo de carne roja.
La doctora Rachel Thompson, subjefa de ciencia de la organización,
expresa: "como parte de nuestro proyecto continuo de actualización,
en los próximos meses reexaminaremos los factores de riesgo del
cáncer pancreático".
"Esto deberá ofrecernos más información sobre la relación entre
cáncer de páncreas y carne procesada. Ya existe una clara evidencia
de que tener sobrepeso o ser obeso puede incrementar el riesgo de
esta enfermedad y este estudio puede ser un indicio preliminar de
otro factor detrás del trastorno", remarcó.
Algunos síntomas
Para tener en cuenta. Es posible advertir la
posibilidad de tener una dolencia pancreática, señal que nos puede
llevar a una consulta médica a tiempo. Según se especificó, hay que
estar atento a algunas de estas indicaciones del cuerpo: dolor
abdominal que se extiende a la espalda (que empeora después de
comer), pérdida inexplicable de peso, ictericia, debilidad y
pérdida de apetito, náuseas, dolor de espalda, comezón en la piel,
diabetes y también la aparición inexplicable de fiebre.